Tareas domésticas
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Significado
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Piensa bien antes de responder.
¿Pensaste?
¡Bien!
La respuesta, independientemente de la opción que hayas elegido, es a cualquiera. La respuesta correcta es: A NINGUNA SIN ANTES ESCUCHARLA.
Si de su boca ha salido en alguna oportunidad el comentario de que tiene ganas de enamorarse, que está harta de pasar fines de semana sola, que hace muuuucho que no tiene pareja, que ya está en edad de formar una familia, y una gran sarta de Susaneadas más que las mujeres solemos decir muy a menudo, entonces estás frente a una fémina no apta para un touch & go AL MENOS EN ESTE MOMENTO DE SU VIDA.
Muchas mujeres cometemos el error de hacernos las superadas y creemos que podemos manejar el touch & go. Pero si alguna Susaneada nos ronda por la cabeza, somos capaces de aceptar el príncipe azul e intentar por todos los medios que no destiña. Porque querido hombre, varón, macho argentino… debes saber que todos ustedes son príncipes azules. Pero en situación de touch, indefectiblemente destiñen.
Entonces, la lección de esta primera parte es:
NO SE LE PUEDE PROPONER UN TOUCH & GO A UNA MUJER SIN ESCUCHARLA HABLAR ANTES.
Apelen a su olfato de macho alfa. Paren las orejas. Estén atentos. Buceen. Investiguen. ESCUCHEN. Ya les dije en la lección N° 1 que un touch & go es un arte que requiere un mínimo de esfuerzo.
Si dice: “tengo ganas de tener un novio” NO es apta. Si dice: “necesito que me apapachen”, puede ser… pero hay que escucharla un poquito más para ver si necesita un abrazo o que la quieran de verdad. Si dice: “¡qué bien me vendría una cepillada!”, están ante una posible candidata.
No te pierdas la segunda parte: ¿Cómo se cuida a la mujer que ha accedido a un touch & go conmigo?
¡Nos vemos en la próxima!
Querido hombre, varón, macho argentino:
Si has ingresado aquí es porque estás convencido de que aún te queda un largo camino por recorrer en esta aventura que significa tratar y conocer a las mujeres.
No pretendo esclarecer tu vida de relación pero sí aportarte un par de consejos útiles que harán más placentera la vida de la/s fémina/s que tengas alrededor y, en consecuencia, la tuya propia.
El lema de esta escuelita es “no hay que andar por la vida quedando como un hijo de puta”, y en este sentido, con estas lecciones, encontrarás un par de tips para que pongas en práctica y así puedas quedar en la memoria de la mujer en cuestión al menos como un buen tipo (el resto depende de ti y sólo de ti, mi sol...).
Un touch & go puede ser definido como una relación ocasional y pasajera que incluye fundamentalmente -aunque no excluyentemente- sexo. Es una forma de vincularse que puede extenderse por tiempo indeterminado. Las mujeres, en general, preferimos el touch & go extendido en el tiempo.
Un touch & go NO es un Gatorade que se toma después del fulbito de sábado por la tarde con los amigos. No se saca la tapita, se le pegan cinco tragos a borbotones y se suelta un sonoro eructo al final.
Un touch & go es un arte, lleva su tiempo conseguirlo (es decir que requiere un mínimo de esfuerzo) y son necesarias ciertas destrezas para desarrollarlo y sostenerlo.
Un touch & go NO se logra con un mensaje de texto que dice: "Gorda, ponéte unas milangas en el horno que voy para allá" o un llamadito el sábado a las 23 diciendo "¿Paso por tu casa, mami?".
En general, las mujeres de menos de veintipico lo tienen más incorporado porque han sido criadas de otra manera. Pero para aquellas que pasamos airosas los 25, nos puede resultar un poco heavy hablar de touch & go a secas. Con lo cual acá viene el primer consejo de oro:
UN TOUCH & GO, PARA QUE FUNCIONE, NO DEBE PARECERSE A UN TOUCH & GO
Un alumno me dijo una vez que este primer consejo de oro parece salido de una revista Cosmopolitan. ¡Nada más lejos de la realidad! Querido hombre, varón, macho argentino, esto es un axioma que no se discute. Es un acto de fe. Que no se parezca a un touch & go es LA clave. Punto.
Me dirás, con justa razón, ¿cómo hago para que la mujer no se “confunda” y crea que quiero algo más?
Sencillamente, aclarando el asunto antes.
“Me gustás y creo que te gusto. Por eso te propongo pasarla bien sin compromisos y cuando tengamos ganas” podría ser un buen argumento.
Vos ensayarás tu discurso, manejarás tus propias palabras, etcétera, pero en esencia con eso sería suficiente.
Ahora está TERMINANTEMENTE PROHIBIDO agregar una frase del tipo “y vamos viendo” o “vemos qué pasa”.
¡ERROR!
Un concepto de este estilo deja abierta una posibilidad de darle un giro a la relación en el futuro y le deja vía libre a la mujer para saber que puede ir un poco más allá. Y si eso es lo que quiere, no dudará en desplegar sus encantos femeninos y otras estrategias que te romperán soberanamente las pelotas como mensajearte 50 veces por día o llenarte la casilla de mails.
Con esto no quiero decir que ningún touch pueda evolucionar en algo más. Pero recordemos el lema de este curso: “no hay que ir por la vida quedando como un hijo de puta”.
No te pierdas la lección N° 2: El sentido de la oportunidad.
¡Nos vemos en la próxima!